viernes, 19 de noviembre de 2010

Ingredientes para tu primer parcial

¡Hola!
Como ya os conté, ayer tuve mi primer parcial italiano y, en resumidas cuentas, no fue muy mal, pero hicieron falta algunos ingredientes para ello.

Primero me gustaría hablar un poco de la diferencia entre dos tipos de Erasmus: el Erasmus de Ciencias y el Erasmus de Letras.
La mayoría de los amigos que tengo aquí son de letras, y veo cómo salen los miércoles y amanecen los jueves al mediodía, pueden permitirse no ir a clase o les retrasan los exámenes por no saber bien italiano. Más de una vez me han preguntado por qué no voy a la fiesta Erasmus del domingo y he tenido que aclarar que tengo clase los lunes, a lo que me preguntan que por qué voy a clase (siempre gente de Derecho, no sé por qué). Yo prefiero darme la vuelta e irme antes que sacar a la fiera a pasear por mi boca.
En mi caso, tengo que decir que soy una alumna más de la clase, y en ello no noto mucha diferencia con Madrid, ya que la gente es más o menos igual (el friki estándar es el mismo en todos los países, al parecer). Sí que me dan la opción de llevarme un diccionario a los exámenes, y por lo visto dan un poco más de tiempo a los Erasmus para terminar, aunque esto yo aún no lo he vivido.

Desde que llegué a Padua, se me ha visto bastante poco el pelo durante la semana, ya que en una asignatura me mandan entregas y estas últimas tres semanas las he dedicado bastante al parcial de ayer.
Os voy a enseñar cómo es la mesa de un estudiante Erasmus los días antes de un examen:

1. Apuntes españoles: Muy útiles cuando se está estudiando algo similar a lo que ya has dado en España. Siempre es mucho más cómodo estudiar en tu idioma ;) (En este caso, tengo que hacer mención espacial a Noe por haberme mandado mis apuntes de Campos desde Madrid. Gracias, Noe; ¡sin ti nada de esto habría sido posible!)
2. Apuntes italianos: Éstos son los únicos que no están en Comic Sans, así que había que aprovecharlos. Mezclados con los españoles, te sirven para guiarte un poco.
3. Ejercicios: Te propones resolverlos todos antes del examen porque te han dicho que puede caer algo parecido, pero si ya te costaba entender las soluciones de los españoles, ¿crees que mejorará cambiando el idioma? Aunque éstos, en concreto, son cogidos del moodle de la asignatura, y son hasta útiles.
4. Comida: Puedes devorar una caja de cereales en quince minutos sin darte cuenta mientras estudias. Yo los compro light por no sentirme tan gocha, pero eso es igual en España.
5. Planing de estudio: Inténtalo, pero sabes que jamás lo vas a cumplir.
6. Foto de la orla: No sé si me siento mejor o peor cuando veo que ya debería estar graduada, pero lo cierto es que me motiva pensar que algún día lo estaré si sigo estudiando.
Y después de unos duros días de estudio (vale, no tan duros como en Madrid) me veo preparada para ir a un examen que libera la mitad de la materia de Propagazione ed antenne. Pero cuando llegué a la escuela, lo que estaba a la mitad era la gente de la clase: muchos habían decidido no presentarse y estábamos allí cuatro gatos.
El hombrecillo viejuno me dio un cuadernillo y papel de sucio, aunque al principio no sabía muy bien dónde tenía que responder. Y sólo espero que a ese señor le guste mi itañol, ¡porque no me salía algo muy diferente!
La verdad es que el examen no me pareció nada difícil, pero basta que lo diga para no aprobar. Lo que sí que es cierto es que las preguntas parecían coherentes con la teoría de la asignatura (¡Oh! ¡Sorpresa!) y esto en Madrid se ve muy muy poco, por lo que podía estar hasta contenta.


Las puntuaciones

No sabía muy bien cómo se puntuaría, pero voy a contar un poco el sistema de puntuación italiano:
  • Aquí el 10 corresponde a una nota de 30
  • Para aprobar, necesitas un 18 sobre 30
  • La mayoría de los exámenes tienen una parte escrita y otra oral
  • Si tienes menos de una puntuación (pongamos 20) o más de otra (pongamos 28), tienes que presentarte a una parte oral para subir nota
  • Otras veces, el examen oral es obligatorio para todos
El tema de las revisiones no tengo ni idea aún de cómo va, pero ya os iré informando.
Por otro lado, cada uno tiene un librito donde se van poniendo las puntuaciones de los exámenes, el cual es obligatorio llevar a cada prueba. Como este país es tan eficiente y la universidad va como la seda, el mío aún está en Segreteria dello Studente y, por no tener, no tengo ni número de matrícula.


El nivel de las asignaturas

También me han explicado hoy en clase (un compañero) que en esta universidad las clases del departamento de electrónica son muy teóricas. Aquí no ven un osciloscopio hasta el cuarto año, y durante muy pocas horas. No han tenido ni que montar una placa con componentes electrónicos ni han pisado un laboratorio que no fuera de programación. De hecho, en Elettronica Analogica (la clase donde me han dicho esto) estamos viendo cosas que se dan en 2º de Teleco UPM, y para ellos es su primera vez.

Con esto, no sé si salgo ganando o perdiendo, ya que tengo que estudiarme cosas que ya he visto (y revisto) y, por ello, puede resultarme mucho más fácil; pero, por otro lado, creo que llegaré a quinto sabiendo poco más de lo que sabía cuando me fui.
Al menos, cogiendo las asignaturas de Bioingeniería aprenderé cosas nuevas que me servirán para tener más conocimientos a la hora de hacer la intensificación el año que viene, ya que en Teleco UPM no se da nada de Biomédica hasta quinto y yo iré con algunas cosas ya sabidas.
En concreto, en Strumentazione per Bioimmagini estamos viendo radiología, medicina nuclear, neuroingeniería y demás campos médicos a los que se les pueden aplicar las Telecomunicaciones; desde el tratamiento de la imagen hasta la fotónica.
Y eso sí que es interesante. Si no, mira este señor, qué contento tiene que estar de que le hayan podido reconstruir su cabecica en 3D haciéndole un TC.

Y bueno, ¡no os aburro más! Pasad un buen fin de semana. Yo hoy me voy a otra fiesta española al Café Madrid. ¡Y en una semana a Londres!

Arrivederci! =)

martes, 16 de noviembre de 2010

Firenze exprés, ¡que eso de estudiar no estaba en el contrato!

Mi crónica del viaje a Firenze no puede ser muy larga, ya que sólo he estado allí un día.
Por supuesto, no faltaron los momentos corriendo por una estación de tren o ese instante en el que metes tu tarjeta de crédito en una máquina para comprar un billete que resulta ser más caro de lo esperado.
La conquista del NH Firenze con sleep and go tuvo el mismo éxito que las veces anteriores; y es que, ¿quién iba a pensar que un hotel de cuatro estrellas te pudiera alojar al mismo precio que un albergue de tres al cuarto?
Añado otra guía a mi colección, comprada en la propia ciudad, que me aporta los conocimientos necesarios para visitar una ciudad en modo exprés. Para estos casos, siempre echo de menos mi iPhone imaginario, donde podría usar Tourist Eye para moverme por cualquier lugar del mundo e ir comentando mis jugadas.

El Miguel Ángel de David o el David de Miguel Ángel, llámalo x. El cuerpo perfecto. Una de las esculturas más impresionantes que se puedan encontrar en Italia y, para que no te la pierdas, le han hecho dos copias en la propia ciudad de Florencia (una, frente al palacio de la señoría; otra, junto al Duomo), aparte de la original, situada en el interior de la Galería de la Academia.
Yo no tuve la suerte de poder entrar, así que me conformé con los que han colocado en la calle. Mu bonicos, por cierto.

Uno de los falsos Davides de Miguel Ángel

Los ojos como platos se me quedaron al ver el Duomo. Todo el mundo me había dicho que Florencia es la ciudad más bonita de Europa, pero es por ello que pensé que me desilusionaría. Pero no, ha conseguido sorprenderme. Un gran Fail, desde mi punto de vista, eso de tener la entrada al Duomo hecha de hierba, ya que en Italia llueve bastante y tus pies se embarran con facilidad. Me quedo con la fachada, por supuesto. Y con una foto desde el suelo, por supuesto.


Desde el suelo embarrado, la fachada del Duomo

Olvidé el candado. Y allí tampoco pude comprarlo, pero sí que me dio tiempo a cotillear los que había allí, y ninguno llevaba más de un año. Tendré que volver al Pont des Arts de París para poner el mío, ¡qué le vamos a hacer!

El candado de BOB

Con previo paso por Lush, el hotel de gente importante nos esperaba para dormir después de un largo día en una ciudad digna de una Moleskine.

La vuelta a Padua vino acompañada de una buena comida extremeña. Cuando estuvieron aquí mis padres la semana pasada, me hicieron la boca agua con presa ibérica, solomillo ibérico, lomo ibérico y jamón ibérico. Y repito tantas veces la palabra ibérico porque, si ninguna de estas cosas lo fueran, no estaríamos hablando de comida de verdad.

Y se acabó la diversión.
Mis amigos de Padua se quejan de que no me ven demasiado el pelo por las fiestas, pero es que eso de estudiar no venía en el contrato. Este jueves tengo un parcial y, cada dos viernes, entregas.
Ya dije que no estoy yendo a clase de todo, entre otras cosas, porque hay cosas que ya he estudiado en Madrid y estos señores me lo cuentan de una manera muy extraña.
Mi examen del jueves es de Propagazione ed antenne, que es una mezcla de dos asignaturas de la ETSIT. Una de ellas (Campos 1) ya la he cursado, y gracias a Noe, que me los ha enviado desde la escuela, puedo estudiarme este parcial con mis apuntes originales en español, en lugar de tener que estarme peleando con lo que ha escrito un señor italiano que le da mil vueltas a algo que ya tengo yo explicado con mi letra en dos líneas. Y, por supuesto, casi todo lo de Unipd está en Comic Sans. ¿Es que no se dan cuenta de que es la fuente de texto más horrible del mundo?
Igual este gráfico breve les ayuda a saber cuándo se debe usar Comic Sans:

¡Simplemente hacedle caso!

Por último, decir que la fiesta española organizada por Agustina en Café Madrid fue todo un éxito. Prueba de ello en esta foto:

Sergio y yo en la Fiesta Española del Café Madrid

Los responsables de la fiesta, con sagría en primer plano

La señora Agustina se portó como una jefa, dejando el listón muy alto entre las demás fiestas organizadas. Tanto fue así, que fue al bar de un señor que no la quiso contratar y se lo llevó cogido del brazo al Café Madrid, diciéndole todo lo que se había perdido no contando con ella para su bar. El señor, arrepentido, le ofreció el doble, y Agustina, simpáticamente, le ofreció meterse su dinero por donde le cupiese.
En fin, que es una jefa. Y mi nuevo ídolo.
Y sin más tiempo para contar más cosas hoy, os dejo para poder seguir estudiando. ¡Pasad un buen día y disfrutad de vuestros Erasmus!

viernes, 12 de noviembre de 2010

¡Llega la n-ésima fiesta española!

En un mes que llevo aquí, he recibido un número indescriptible de eventos en los que se cita:
Este sábado, ¡la verdadera fiesta española! ¡No te la puedes perder!
Los primeros, una semana después de llegar a Padua, fueron Le Queen, la discoteca donde hago el buffet. Con motivo del evento, para esa semana hicimos tortilla, salmorejo, empanada y sangría. La gente estaba súper-emocionada comiendo y bebiendo nuestros preparativos. Es bastante divertido ver cómo una polaca borracha intenta coger toda una tortilla de patatas con la palma de la mano, o cómo un italiano se acerca cada cinco minutos a la mesa para mojar salmorejo con cualquier cosa que encuentre. Como el buffet empieza a las 23,30h, nos da tiempo a hacer amigos guiris borrachos, ya que los españoles siempre se quedan sin comer.
La sangría triunfó como las galletas. Tanto, que ya no nos dejan hacerla, ya que la gente ve bebida gratis y no consume otra cosa. En eso no se puede dudar que todos los países somos iguales.
Después del buffet, se pudo bailar un poco al ritmo de Marisol, Estopa y, cómo no, La Macarena. La primera vez que te ponen esas canciones dices un: 'anda, mira, ¡si también se conoce aquí!' Pero creedme que la cuarta vez que la escuchas en el mismo sitio ya no hace tanta gracia...
A decir verdad, y a juzgar por la foto, nadie diría que es una fiesta fuera de lo normal si no fuera porque estaba todo plagado de españoles. Pero bueno, en Padua todo está siempre plagado de españoles ;)

Fiesta Española en 'Le Queen'

Y, al parecer, a más de uno le pareció justo eso: una fiesta más, por lo que últimamente a todo el mundo le ha dado por organizar su propia fiesta española. El ESN también ha tenido la suya este mismo domingo en E-Style, pero no pude ir por motivos varios (eso de ir a clase los lunes no parece tan normal por aquí). Con permiso de Sandra, os pongo la foto del cartel de bienvenida a la fiesta:

Sandra, recién llegada a la Fiesta Española del ESN

En el Patavium, un bar del Portello, se organizó otra a la semana siguiente de la de Le Queen. Y otra la siguiente, y la siguiente. En éstas sí que hubo tapas, ya que es un bar, y se hacía descuento en sangría y cerveza (¡bieeeen!). La música, como siempre, dejaba un poco que desear, pero tampoco nos vamos a poner tiquismiquis con eso, que no suena nunca al gusto de todos.

En Patavium, con la organizadora y las tapas que nos preparó

Esta noche, por si alguien aún no se ha quedado contento, hay otra fiesta española en Café Madrid, el lugar por excelencia de los universitarios padovanos. Esta vez, la organiza mi amiga Agustina, buena argentina donde las haya, y yo intentaré contribuir con un poco de música española un poco fuera de lo que se conoce en Italia. Llevaré un poco de Piratas, Dorian, Platero y tú, Extremoduro, Vetusta Morla y, bueno, igual se me escapa algo más no tan español ;)

Y, digo yo, ¿no se les ocurre hacer una fiesta temática italiana?

Bueno, mientras se lo piensan, os cuento que mañana toca Firenze. Por supuesto, habrá que poner un candado en uno de los puentes y, por supuesto, aún no sé qué escribiré en él.

Ya os contaré qué tal, aunque algo me dice que la ciudad me va a encantar =)

Arrivederci!!

jueves, 11 de noviembre de 2010

Asentada y empapelada

Tras un abandono de un mes, debido a diversas causas, puedo dejaros con un tochaco de los buenos contándoos un poco cómo me va por tierras padovanas.
Empezar porque, aunque la vida Erasmus sea guay, no dejo de echar de menos mi escuela en Madrid, los clubes, el ECO, el IEEE, el equipo de basket, el ambiente universitario... ¡Que cinco años por allí son muchos como para pasarlos desapercibidos!

Pero por aquí no se está tan mal, ¿sabéis? Aunque este país sea un guirigay, se puede aprovechar mucho de él.
Para empezar, os voy a contar un poco acerca de la Universidad (unipd), mi vida Erasmus por aquí y algo sobre las visitas que he tenido en este mes.

La Universidad
Hasta ayer, aún no estaba todo finiquitado. Lo que he aprendido en un mes en Padua es a decir: "Este país es un desastre".

Para empezar, el día que llegué fui al Sassa (centro de coordinación Erasmus) para hacer papeleo, y la cita para Relaciones Internacionales me la dieron para el 19 de octubre, día en el que ya tendría clase. Debido a ello, hasta ayer no he podido dejar todo hecho, finalizando el papeleo en Secretaría del Estudiante, con previo paso por el SAOS (que aún no sé lo que es, pero yo les di mi carpetilla erasmusera y ellos me hicieron cosas en ella).
Ahora sólo falta que me den un libro donde ponen mis asignaturas y, posteriormente, las calificaciones obtenidas (rollo colegio). Una cosa que me gusta de este país es que tenemos cuatro oportunidades para hacer cada examen: dos en la convocatoria ordinaria (en este cuatrimestre, dos en febrero), otra en julio y otra en septiembre. Así, si suspendes un examen por nervios/lo que sea, puedes presentarte a las dos semanas para probar suerte de nuevo.
En mi caso, que hago Ingeniería en Telecomunicación (como creo que ya he dicho), esto se convierte en algo bastante útil.

Por otro lado, lo de la huelga me dio dos semanas de vacaciones en Padua, las cuales aproveché para descansar y salir como poco, ya que estábamos. Y el inicio de las clases se produjo el día 11 de octubre.
A diferencia de la UPM, aquí sólo puedo elegir un profesor por asignatura; más bien, no tengo elección, y si no me gusta el profesor tengo que aguantarme. Por suerte, de las cuatro asignaturas que tengo, tengo dos profesores buenos y dos malos, pero para las de los malos tengo libros o apuntes, que hacen que no necesite ir a clase (si voy a clase vuelvo peor de lo que he ido).

La vida Erasmus
No todo son papeles. Desde que llegué aquí, me ha dado tiempo a conocer a gente increíble, como a todos los Erasmus.
Ya he dicho que este país es un caos, pero tiene sus cosas buenas, como la bici. El poderse mover por una ciudad entera en bicicleta es algo que nos falta en la mayoría de las ciudades españolas, y aquí resulta de lo más normal. Eso sí, aún no he ideado un dispositivo/impermeable para los días de lluvia, que son muchos.
Para conseguir la bici, hay tres opciones:
1) Comprarla de primera mano
2) Comprarla de segunda mano
3) Robarla
Mi opción fue la segunda, aunque fue comprada en un parque de Padova a unos hombrecillos que, obviamente, la habían robado. Por 30€ me hice con una bici casi nueva (al menos, tenía muy buena apariencia), con la cual me podéis ver aquí:

Judith, María, Vero y yo en Prato della Valle

Casi es más importante un buen candado que la bici y, de hecho, me gasté un poco más en el candado, porque si no es de acero se rompe muy fácilmente con una cizalla, y a los pocos minutos de que tu bici desaparezca puedes verla en venta en el parque donde compramos las nuestras.
Mi intención es llevármela a Mérida o a Madrid con la ayuda de SinMaletas al finalizar mi Erasmus.
Los primeros días comí en La Mensa, que es un comedor universitario (hay varios) en el que puedes comer y beber por 4€. Después, algunos días terminamos en mi casa tomando un café en la terraza, aprovechando el buen tiempo que hacía por entonces. De eso ya nos tenemos que olvidar, que en este pueblo no para de llover y el frío se asoma por cada rincón.

Judith, Agustina, Ester y yo en mi terraza, tomando café


De bares
Poco a poco, fuimos descubriendo sitios para salir a tomar algo, y finalmente nos quedamos con la zona de 'El Portello', que es la zona de estudiantes más famosa de Padua y donde hay descuentos para birras o Spritz. El Spritz es una bebida padovana hecha a partir de vino Aperol o Campari, soda y algo más que no recuerdo, pero a mí no me ha gustado. Por aquí hay sitios en los que lo venden a 1€, como el Café Madrid; pero nosotros frecuentamos más otros lugares, como Tío Pepe (con pizzas Margaritas a 2€), Patavium (en el que se han hecho algunas fiestas españolas) y La Roccia (que es mi Tera particular, el bar de abajo, ya que está al lado de mi casa y el camarero ya me llama por mi nombre).

En Patavium, tomando Spritz

En 'La Roccia' ya nos invitan a cosas, y fue donde nos tomamos nuestro primer tiramisú en condiciones. Además, es el único bar de Padua que conozco que sirve comida hasta las 2,00 am, ya que aquí a partir de las 22,00h no hay vida en la calle.

El Tiramisú de 'La Roccia'

De noche
Todavía estoy intentando entender por qué el miércoles es el día universitario de Padua (de toda Italia, al parecer), ya que el jueves la gente tiene clase y esas cosas (y van). El caso es que la gente se reúne todos los miércoles por la noche en la Piazza delle Erbe, que es una plaza que acoge un mercado por el día, acompañando a La Piazza della Fruta, de la cual está separada por El Palazzo della Ragione. Por ahora sólo he podido ir un día a la Piazza un miércoles por la noche, pero espero que mis entregas y demás cosas me permitan frecuentarla más, ya que se podía contar más de 1000 estudiantes reunidos allí (con sus correspondientes bicis):

Mercoledì universitario

Por otra parte, está Le Queen, que es la discoteca a la que vamos todos los sábados. Justo en ésta es en la que solicité un trabajo que ofertaban, y ahora hago un buffet para que la gente pueda picar algo mientras está de fiesta allí y me gano mis perrillas, que nunca vienen mal. Además, me dan consumiciones y no me quita demasiado tiempo, por lo que parece haber sido todo un acierto. El resultado suele ser algo así:

Jose, Ana y yo en Le Queen con nuestro buffet

Ese día en concreto coincidió con la primera visita de Jose a verme, pero ése ya es otro tema ;)
Lo mejor del buffet es ver cómo los guiris intentan descubrir cómo se come cada cosa y se acercan a cada poco para preguntarnos y comer todo lo que puedan. Especialmente, suelen emocionarse bastante con el salmorejo y, hasta que nos dejaban hacerla, con la Sangría.

El idioma
El italiano es una lengua realmente fácil para los españoles, y día a día, aprovechando que vivo con italianos (ya os hablaré de mi casa) voy aprendiendo un poquito más. Es un gran error juntarse siempre con gente española, ya que no aprendes nada ni conoces otras culturas, pero también es cierto que en esta ciudad lo difícil es no encontrarse a un español por la calle.
Lo realmente extraño para mí ahora es intentar hablar en inglés, ya que me salen sólo palabras italianas y parezco tontica cuando hablo con gente que no sabe italiano o español. Aunque supongo que eso se mejorará.
Por aquí dan un curso gratuito de italiano, al cual no puedo asistir por incompatibilidad de horarios, pero si hubiera venido sin saber nada me habría sido bastante útil, desde luego.

Visitas
Ya han sido varias, empezando por la de mis padres al acompañarme. En ella nos dio tiempo a vsitar Padua, Venecia, Verona y Bolonia.
Después, por mi cumpleaños, vino Jose. Se me adelantó un día de sorpresa y me hizo mucha ilusión. También cabe decir que no esperaba tener a tanta gente afín el día de mi cumpleaños en Padua, y me sorprendieron con todo lo que me hicieron.

Aquí me podéis ver con la tarta de mi cumpleaños, que me regalaron (junto con más cositas) los chicos de aquí. Por parte de Jose, me pongo casi cada día unas Vans y también tengo una camiseta nueva, la cual llevo en la foto.
El día de mi cumple terminó tal que así:

Por lo que no me puedo quejar, precisamente.
La visita de Jose duró hasta el lunes siguiente, y estuvimos en Padua todo el tiempo, visitando la ciudad y comiendo por restaurantes italianos que merecen la pena.

Una semana después llegó Ángela, the rockabilly girl, la cual también me animó con sus frikadas y su frases manchegas FTW. Fuimos a Venecia en modo exprés (cuesta 3€ el billete y se tarda media hora, por lo que merece la pena) y pudimos ver la ciudad de noche. Me quedo con esta foto:

Ángela y yo en Rialto

Y, casi de seguido, me planté en London Calling para ver a Jose. Esto debería estar en un apartado nuevo, llamado viajes, pero como no es el último, ya contaré más detalles de ello.

Por ahora, este fin de semana nos vamos a Firenze, a ver si es verdad que es la ciudad más bonita de Europa.

Volveré pronto, ¡que aún me quedan muuuchas cosas que contar!