jueves, 23 de septiembre de 2010

Due giorni per partire

Faltan dos días para irme y, aunque tengo casi todo preparado, me encuentro perdida.
Para empezar, en la página web de la Facoltà di Ingegneria aún no están publicados los horarios del curso ni el calendario académico, por lo que no sé muy bien cómo me voy a organizar.
Lo que he hecho, en mi caso, que estudio Ingeniería de Telecomunicación, es echar mano de los horarios del año pasado.
Ello también me sirvió para elegir las asignaturas a poner en mi Learning Agreement.

A decir verdad, me he explayado a la hora de elegir estas asignaturas ya que, en el caso de mi escuela de origen (ETSIT UPM) se me convalida el curso completo en lugar de cada asignatura por separado, pero debe coincidir lo que haga en mi Universidad de destino con la UPM en, al menos, un 70% del curso en cuestión. Mi intención es hacer Bioingeniería y, por ello, al ver que en Padua ésta es una carrera más y no una especialidad, he aprovechado para coger todas las asignaturas de Bioingeniería que pudiera, sustituyéndolas por las de Telemática (dado que no me iban a ser de tanta utilidad). Resumiendo: ese 70% de coincidencia no lo he cumplido precisamente, pero voy a estudiar lo que me gusta y me lo han aprobado por las dos partes.

Comienzo de las clases
Hasta hace dos días, mis clases empezarían el 1 de octubre, viernes, pero me he enterado de una noticia que me ha descolocado un poco:
Se retrasa el inicio universitario de 1 a 4 semanas, debido a las protestas que hay hacia el gobierno de Berlusconi.

Así que no, aún no sé cuándo voy a empezar mis clases.


Preparativos
  • Paso 1: Buscar piso
Me daba un poco de miedo la idea de llegar a Padua sin piso buscado, sin ni siquiera una idea de lo que hay por allí, así que dediqué algo de mi tiempo este curso a la búsqueda de un piso a compartir con italianos o gente de otros países, pero no españoles. La mayoría de la gente no sufre esta preocupación a priori, y se planta allí por estas fechas con sus maletas para buscar un piso.
Miré residencias, pero la verdad es que no me convenció ninguna del todo. En Padua hay una organización llamada Sassa que te informa acerca del alojamiento durante el curso. Las residencias no ofrecen comida, como en España, pero tienen cocinas comunes. Las hay de dos tipos: apartamentos de estudiantes, con minipisos para 2, 3 ó 4 personas; o habitaciones independientes, las cuales pueden ser dobles, simples, con baño o sin baño. No tienen horarios, pero no se permite la entrada de gente de fuera, y la mayoría están situadas lejos del campus universitario.

En mi caso, me puse en contacto con estudiantes italianos vía Facebook para que me aconsejaran una web a la hora de buscar piso, y me dieron ésta, en la que publiqué un anuncio y, tras ello, recibí llamadas desde Italia todas las mañanas ofreciéndome habitaciones.
No sé qué manía tienen los italianos con compartir habitación (stanza doppia), pero yo quería una individual (stanza singola) y no había manera de dar con una en condiciones.
Por fin, me enviaron un mail ofreciéndome algo que, en un principio, me echó para atrás. Una pareja de 35 años quería alquilar, como otros años, una habitación a un estudiante Erasmus. Al ver las fotos no pude echarme para atrás, aparte de saber que me daban libertad para hacer lo que quisiera. Ya os enseñaré fotos de mi piso. Y de mi terrazaca.

  • Paso 2: El móvil
Lo más cómodo diría que es llevarse el móvil español habitual y echar mano allí de uno con tarjeta correspondiente a la compañía Wind. Yo adquirí uno por unos 40€, y es lo más barato que encontré. Si tienes un móvil liberado, lo mejor es comprarse una tarjeta prepago simplemente de esa compañía y meterla en el móvil que te lleves.

La oferta que cogen los Erasmus es la de 200 minutos/mes por 2€/semana + 1000 mensajes/mes por otros 2€/semana, todo con destino Móviles Wind.
Cabe destacar que tu teléfono español no será bueno utilizarlo para más que mandar mensajes y/o recibirlos, o para alguna emergencia de llamada/s. Los mensajes de texto son aún más baratos que si estuvieras en España, siendo éstos enviados a un destino Español (un mensaje al extranjero cuesta 60 céntimos), y costando 12 céntimos/mensaje.
Yo me he hecho con un tano-Nokia para sobrevivir por allí, en principio.


La ciudad
Creo que aún no lo he dicho: Padua es una ciudad universitaria que tiene 262.000 habitantes, de la cual 80.000 son estudiantes y el número de Erasmus asciende unos 1000.
A la hora de elegir destino, fue algo muy a tener en cuenta, ya que no quería verme en un lugar en el que no hubiera ambiente de estudiantes, y una ciudad grande no me apetecía después de mi experiencia de cinco años estudiando en Madrid.
Es tradición en el norte de Italia (y en Padua por excelencia) tomar el Aperitivo. Me daba un poco de respeto el pensar que en Italia la gente no queda para tomar cañas, sino cafés, pero cuando conocí esta tradición se me hizo un poco la boca agua. La bebida tradicional de Padua es El Spritz, y se reúnen los miércoles (sobre todo) en La PIazza delle Erbe para disfrutar de esta bebida, entre otras. Aún no la he probado, pero lo que más me llama la atención de estas reuniones es que en los bares puedes consumir cualquier tipo de bebida y, tras ello, comer todo lo que quieras. Creo que los italianos no entienden muy bien el concepto de que tienen a muchos españoles habitando en sus ciudades.


Fiestas Erasmus
Mi calendario ya está repleto de ellas, y aún no he llegado. Está claro que voy a conocer a gente, que me lo voy a pasar bien y que será un año inolvidable.
Por ahora he visto que buscan colaboradores para estas fiestas, y me he ofrecido (bueno, colaboradores en sí no, que pagan por hacer un trabajo). Esperemos que salga bien =)


Los italianos
Para ellos, las españolas somos unas zorras y unas fiesteras. En lo segundo, les doy parte de razón, y en lo primero yo diría que no (por mi parte, al menos), pero no sé qué habrán hecho las anteriores chicas que hayan estado por allí para ganarse esa reputación.
Los hombrecillos de allí son bastante metefichas, y les da igual que una chica tenga novio, que atacan igual. En realidad, esto se puede generalizar para casi cualquier Erasmus. Es un poco triste que todo el mundo me cuente la misma historia, que veré romperse parejas, infidelidades y rollos extraños que no he visto en mi vida.
Pero en fin, supongo que ver eso es parte del Erasmus también. Si se va con las ideas claras todo es mucho más fácil, desde luego.


Y, sin más, creo que ya está todo por hoy. El sábado llego tras una pequeña odisea de maletas, pero acompañada de mis padres y aprovechando para conocer un poco aquello con ellos también.
Me pillaré una bici de la forma que haga falta y os iré contando cómo me está yendo.

Está claro que será La Fiera de mi Erasmus